martes, 23 de octubre de 2012

Presentan libro colectivo de fotografía “Senderos de luz”




El libro habla del grupo enfocArte y sus aportes en la historia de la fotografía en Tabasco

La publicación tiene 160 páginas con fotos a todo color y en blanco y negro de 18 fotógrafos locales. De acuerdo con la numeralia aportada por los presentadores el grupo tiene unos 44 participantes pero solo figuran 19

 




Muy pocas veces se presenta un libro de fotografía en Tabasco que reúne a tantos autores y al mismo tiempo nos cuente parte de la historia de ese oficio creativo en nuestro estado. El libro colectivo de fotografía “Senderos de luz” es uno de esos. En el se relata la historia del grupo tabasqueño “enfocArte”, uno de los grupos pioneros del estado en este genero visual.
La publicación fue presentada en el Museo Regional de Antropología por los artistas de la lente Yolanda Andrade, Ignacio Osorio, Hermilo Granados y Arturo Gamboa, quienes  celebraron platicando algunos pormenores sobre el impreso, y ocurrió dentro del marco del Festival Cultural CEIBA que se celebra en esta ciudad.
En la compilación  se da cuenta del trabajo visual de algunos de sus miembros fundadores e invitados que han participado en el colectivo a lo largo de los últimos 18 años desde la fundación del grupo choco.
Hay que decir que “enfocArte” es el grupo más longevo de la historia de la fotografía en Tabasco  y, sin bien no terminó como una Sociedad de Fotógrafos Tabasqueños  en su momento –cuando se crearon sociedades de escritores, pintores y músicos en la época gonzálezpederista-, ha sido el grupo más activo y privilegiado dentro de la agenda cultural oficial.
Es un grupo que atrae y rechaza al mismo tiempo. Según las propias cuentas asentadas en el libro tiene casi medio centenar de autores en sus filas, muchos van y vienen, otros reaparecen para la foto aunque hayan renunciado, pero lo cierto es que para mantenerse activo siempre está ingresando nuevos autores afines.
La publicación tiene 160 páginas con fotos a todo color y en blanco y negro de 18 fotógrafos locales. De acuerdo con la numeralia aportada por los presentadores el grupo tiene unos 44 participantes pero solo figuran 19 porque fueron los que respondieron a los exigentes requisitos de la convocatoria: mandar fotos y currículo.
Entre todos los que están presentan un centenar de fotos, unas sesenta  a color digital y 35 blanco y negro y 11  color análogo, por lo que, concordaron, el libro también habla de ese gran salto que vivió la fotografía en el mundo y en especial sus hacedores en Tabasco.
Cómo dato curioso se puede anotar que en el grupo solo figuran 4 mujeres fotógrafas pero a cambio en el interior aparecen–no necesariamente las fotógrafas-  23 desnudos femeninos, y que los editores a cargo del libro se sirvieron con la cuchara grande, por ejemplo, Ignacio Osorio aparece con 17 y Gamboa con 11 fotos cada uno.
Pudiera pensarse que, por la falta de respuestas de los compañeros Osorio y Gamboa tuvieron que entrar al quite y aportar más fotos para rellenar el número de páginas establecido, pero no, lo cierto es que desde hace un buen tiempo, para invitaciones de exposiciones o para libros, las fotos que figuran son las de Osorio. Punto y aparte. 
Entre otros géneros se pueden encontrar fotos de documental, retrato, construida, paisaje, arquitectura y bodegón aunque no aparecen necesariamente así pues el orden de presentación es bastante arbitrario, o más bien confuso.
Según las estimaciones de Osorio para las que no cuentan las ausencias de su propio "Círculo fotográfico" ni los creadores que no participan ni simpatizan con su grupo, con lo que hay ahí es suficiente para reflejar “el estado de la fotografía contemporánea en los últimos años”.
En suma, “es un fotolibro de autoría colectiva donde el mensaje principal es la fotografía, un libro donde cada autor aporta su visión pero el conjunto aporta una gran visión de la foto en Tabasco, que ilustra el paso de lo analógico a lo digital, el salto del siglo 20 al siglo 21, un libro para el estudio de la fotografía y del contexto social y cultural de Tabasco”. 



Llamó la atención la participación de la fotógrafa Yolanda Andrade  quien, tras señalar que todo libro enriquece la cultura y este así lo parece, habló de su experiencia como autora y editora de libros. Mi primer libro –dijo- me tomó 20 años y sé de amigos que su primera publicación les tomó toda una vida.
Ahora le toma cada vez menos tiempo publicar porque se ha convertido en su propia editora y autogestora, comentó la decana de la fotografía en Tabasco a quien el Gobierno del Estado le publicó un libro –el de Enrique González Pedrero- y el mismo gobierno del estado lo desapareció, el del sexenio siguiente.
Señaló que uno de los problemas de las publicaciones oficiales es la distribución de los mil ejemplares o más que acostumbran, cuando ya existe la opción de publicar entre 5 o 250 ejemplares según se vayan vendiendo o repartiendo. Se refería a las impresiones sobre pedido.
“En México la impresión sobre pedido es la opción para publicar actualmente y hay precios muy competitivos. Por otro lado, como la impresión es digital, esto permite que el archivo electrónico se pueda subir a internet. Este tipo de impresión sobre pedido será la opción en el futuro.
“De hecho es la tendencia en general ya que los diarios se están convirtiendo en periódicos en línea. Por otro lado, con esto se evita la consabida crítica de que solo se publiquen a los maestros consagrados y que los libros se queden en la bodega”.
Lo importante, dijo, es que los artistas ya no dependan del interés de las instituciones, ahora el artista tiene que convertirse necesariamente en un autogestor, y los fotógrafos tienen que hacer su propio libro.
De pasó, señaló a los maestros de la lente sobre la importancia de que las exposiciones vayan acompañadas de un catálogo, porque es lo único que queda para la memoria, “además de que es un medio de difusión importante”.
La fotógrafa no comentó el libro, pero en parte, queriéndolo o no, sí atinó sobre dos de los problemas editoriales en Tabasco, la publicación de libros de fotografía o de pintura, tan escasos quizá por ostentosos y por lo tanto caros. El otro asunto, es la necesidad de que los autores no dependan de la “buena voluntad” de las instituciones  que puede llegar varios años después.
“Senderos de luz” se terminó de imprimir hace unos cuantos días. Si se observa la fecha de publicación en la página legal donde se señala noviembre de 2012 se pudiera pensar que  se hizo hasta con premura para su presentación, pero en realidad es un libro que esperó cuatro largos años en los  cajones de la Dirección Editorial del IEC, como señaló coordinador de fotografía del IEC, y director del Centro de la Imagen, Ignacio Osorio.
El libro “Senderos de luz” habría sido el primer libro de fotografía en Tabasco que se publicase tras casi 30 años de que no se veía un solo tomo dedicado a la imagen análoga o digital, además de que habría sido el primer libro que reuniera a la mayoría de los fotógrafos que hoy por hoy están en el escenario de las artes del pixel y la lente. Eso, de no haber salido cuatro años tarde.
Sin embargo tiene su mérito pues, como ya se anotó, al relatar la historia del grupo de fotografía más longevo de la recientísima historia cultural en Tabasco relata en parte también la historia de la fotografía que se hace en Tabasco.
El círculo de fotografía enfocArte, según lo que señalan algunos los miembros que han participado en el y desertaron –pero que están en la foto-, aunque ha venido a menos fue uno de los grupos que abrió puerta en las galerías para la fotografía e impulsó una visión moderna y hasta experimental del oficio. Ruta que, al menos en lo grupal, no pudieron mantener pero en la que alcanzaron grandes picos con exposiciones coletivas como "Fotos a la calle", "Ecocidio" y "Híbridos visuales", además de las aportaciones memorables de arte objeto presentadas en el mítico bar Bruno's.
Como sea, durante la presentación los fotógrafos lucieron muy contentos y se repartieron entre ellos autógrafos y, mientras degustaban los canapés, los jóvenes que los admiran los acosaron como si se tratase de estrellas de la tele. De los años de espera ni quien se acordara.




No hay comentarios:

Publicar un comentario